Una transformación sencilla para un resultado elegante y femenino. Pasar de una habitación de adolescente a un dormitorio de universitaria era el objetivo a conseguir. Simples recursos como la reubicación de los muebles existentes, el cambio en la ropa de cama o la lámpara de techo, nos sirvieron para dar un aire fresco y luminoso. Pequeños toques decorativos y los colores suaves ayudan a hacer de este dormitorio un lugar para el descanso y el estudio.